El limitador de potencia es uno de los nombres (generalmente, más vulgar) con el que se conoce al interruptor de control de potencia (también conocido bajo el acrónimo ICP). Tal y como su nombre indica, este limitador es un dispositivo que luce en la mayoría de viviendas,edificios y oficinas como aliado para hacer “saltar los plomos” de la instalación en caso de que se supere la potencia eléctrica contratada.

Una de las principales funciones del limitador de potencia consiste en la capacidad para tener un mayor control de nuestro consumo, ya que el mismo se activa cuando, por ejemplo, conectamos demasiados electrodomésticos al mismo tiempo. En otras ocasiones, el interruptor de potencia también sirve para ayudarnos a detectar si uno de los electrodomésticos o aparatos está en mal estado y requiere de reparación.

Aunque son muchos los que se preguntan si, realmente, se puede “trucar” un limitador de potencia, lo cierto es que resulta poco probable (y recomendable), ya que todas las compañías eléctricas tienen que mantener controladas las diferentes potencias consumidas, especialmente por una cuestión de seguridad.

La necesidad del limitador de potencia se vería sustituida por la instalación progresiva de los cada vez más recurrentes contadores digitales, los cuales permiten controlar la potencia consumida en tiempo real.