Una tarifa plana es aquel precio fijo ofrecido por una compañía a fin de consumir un servicio de forma ilimitada y en cualquier momento. La tarifa plana es un concepto generalmente aplicado al mundo de las tecnologías y telecomunicaciones, especialmente Internet, televisión o telefonía.

Por ejemplo, un proveedor de servicio de Internet puede ofrecer un acceso a Internet por un precio concreto a pagar mensualmente, permitiendo al cliente navegar por la red cuantas veces quiera y en cualquier momento. Esto es algo que también podemos aplicar al número de llamadas ilimitadas incluidas en una tarifa mensual fija ofrecida por una compañía u operadora. En algunos casos, la tarifa plana es también aplicable a la factura de electricidad.

El opuesto de tarifa plana sería la conocida como tarifa fija, la cual supone pagar por el servicio contratado en función del uso. Es decir, en el caso de la factura eléctrica, podemos pagar una tarifa plana (cantidad fija sin importar el consumo realizado) o tarifa fija (pagar por cada kWh consumido mensualmente).