Contenido
- Contrato de luz a nombre del propietario o del inquilino: ¿Qué opción conviene más a cada uno?
- Poner la luz a nombre del inquilino: ventajas y riesgos
- Mantener la luz a nombre del propietario: pros y contras
- Tabla comparativa: ¿Quién debe ser el titular según tu tipo de alquiler?
- Cómo cambiar el titular del contrato de luz paso a paso
Contrato de luz a nombre del propietario o del inquilino: ¿Qué opción conviene más a cada uno?
Aunque podemos llegar a un acuerdo sobre quién firmará el contrato de suministro, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que los gastos por estos servicios deben ser medidos por un contador individual, y estos serán a cuenta del arrendatario. Pero abre la puerta a que sea el inquilino el que se haga cargo de estos. Siempre y cuando sea un pacto entre ambos, ya que no obliga expresamente a ninguna de las partes. Ya seas el casero o el inquilino, aquí tienes todas las alternativas para que puedas tomar la mejor decisión.
Poner la luz a nombre del inquilino: ventajas y riesgos
La principal ventaja en lo que respecta al propietario es a la hora de asumir cualquier tipo de responsabilidad, en este caso queda exento de esta, frente a posibles deudas. Si no se pagan las facturas, la reclamación se hará al titular, en este caso el inquilino. De modo que el propietario no tendrá que abonar de su bolsillo y no será incluido en listas de morosos. Y en caso de futuros cambios no tendrá ningún impedimento.

Para el inquilino, esta ventaja se transforma en total libertad y control sobre el gasto. Pudiendo así gestionar los trámites, ya sea solicitar un bono social y realizar ajustes en la potencia contratada, o realizar cambios en la tarifa analizando el mercado en busca de la que mejor se adapte a sus necesidades.
En lo que respecta a los riesgos, el mayor riesgo es que el inquilino dé de baja el contrato de mala fe o por desconocimiento, en vez de devolver la titularidad. Esto obliga al pago de un nuevo alta de luz. En el caso del inquilino, solo asume la responsabilidad legal y financiera de lo que consume.
Mantener la luz a nombre del propietario: pros y contras
Mantener el contrato a nombre del arrendador, le otorga el control sobre el estado del suministro. Asegurándose de que no pueda darse de baja el suministro, evitando así otros perjuicios en caso de impago; además, evita realizar cambios en caso de rotación de inquilinos. Muy útil cuando los cambios son frecuentes.
Aunque tiene clara desventaja, puesto que, a pesar de girar los recibos de forma directa, sigue siendo el responsable legal del pago. Si el inquilino se niega a pagar o devuelve los recibos, se verá obligado a satisfacer los importes. Pudiendo incluso enfrentarse a cortes de suministro y recargos por demora.
Otra opción es la de recibir la factura y repercutir, debemos saber cómo facturar los gastos de luz al inquilino. Manteniendo en todo momento la transparencia, adjunto siempre copia de la factura original desglosada, evitando conflictos, malentendidos o sospechas de sobrecostes.
Tabla comparativa: ¿Quién debe ser el titular según tu tipo de alquiler?
| Tipo de Alquiler | Titular Recomendado | Motivo Principal de la Elección | ||
|---|---|---|---|---|
| Alquiler de larga duración | Inquilino | El inquilino asume sus propias deudas y elige su tarifa. El propietario queda totalmente protegido frente a impagos. | ||
| Alquiler vacacional (días) | Propietario | La alta rotación hace inviable cambiar el titular. Los gastos de energía ya se calculan e incluyen en el precio por noche. | ||
| Alquiler de habitaciones | Propietario | Es logísticamente muy complejo dividir un contrato oficial entre varias personas. El casero prorratea el gasto total entre los habitantes. | ||
| Alquiler de temporada (meses) | Inquilino | Sigue siendo recomendable el cambio de titularidad para que el inquilino asuma el gasto temporal, aunque requiere más papeleo. |
Cómo cambiar el titular del contrato de luz paso a paso
Podemos hacerlo de forma gratuita tantas veces como sea necesario, de forma online y no implica ningún corte de suministro en la vivienda. Solo hay que seguir estos sencillos pasos:
- Datos personales: Nombre, apellidos y DNI tanto del antiguo titular (arrendador) como del nuevo (inquilino).
- Código CUPS: Lo encontrarás en la cabecera en la factura anterior, junto con la dirección del inmueble.
- IBAN: El número de cuenta bancaria donde el nuevo titular domiciliaria los recibos.
- Contactar con la comercializadora: El inquilino debe hacer la comunicación con la compañía y solicitar el cambio aportando los datos anteriores.
El cambio se hace efectivo en un plazo de entre 1 y 15 días hábiles. Para resolver dudas sobre los plazos exactos de las compañías o la documentación específica requerida, puedes consultar esta guía son para completar el trámite sin ningún contratiempo.