Para dar a la baja tensión eléctrica solución, debes identificar si el origen es interno (sobrecarga de la instalación o cableado defectuoso) o externo (fallo de la distribuidora), desconectar aparatos para reducir la carga inmediata y, si el problema persiste, contactar con un electricista autorizado o instalar un estabilizador de tensión.
Una vez aplicadas las medidas inmediatas de seguridad, es fundamental revisar la instalación a fondo. Las caídas de voltaje no solo resultan molestas porque las luces parpadean o los electrodomésticos pierden fuerza, sino que pueden ser un indicativo de que el sistema eléctrico de tu hogar no está preparado para la demanda actual. Contar con un suministro estable y eficiente es clave, al igual que elegir una comercializadora transparente que te ofrezca luz 100% verde y con la que aportes tu granito de arena, ya que compensamos huella de carbono.
¿Qué provoca la baja tensión eléctrica en una casa?
La baja tensión eléctrica en una vivienda está provocada principalmente por una sobrecarga de aparatos conectados al mismo tiempo, el uso de un cableado antiguo o deteriorado, una gran distancia hasta el centro de transformación de la red o fallos técnicos por parte de la empresa distribuidora.
Para entender el origen, es importante conocer la definición de baja tensión y cómo funciona la distribución eléctrica en los hogares. Cuando conectas más dispositivos de los que tu instalación puede soportar simultáneamente, se produce una caída de voltaje. Las causas más comunes se dividen en dos grupos:
- Causas internas (en tu vivienda):
- Sobrecarga del circuito: Superar la potencia máxima admisible de tu instalación o conectar electrodomésticos de alto consumo (como aires acondicionados o secadoras) en un mismo circuito.
- Cables en mal estado: Un cableado viejo, con secciones demasiado finas o conexiones sueltas, genera resistencia y hace que el voltaje disminuya antes de llegar al enchufe.
- Causas externas (en la red):
- Picos de demanda zonal: Durante olas de calor o de frío, el uso masivo de energía en tu barrio puede hacer que la red de la distribuidora entregue un voltaje inferior al normal.
- Problemas en el transformador: Averías o mantenimiento en la infraestructura externa.
Peligros y consecuencias de la baja tensión eléctrica
Los principales peligros y consecuencias de la baja tensión eléctrica son el sobrecalentamiento de los motores de los electrodomésticos, la reducción drástica de la vida útil de los equipos electrónicos, el riesgo de cortocircuitos e incendios, y la pérdida de datos o fallos en dispositivos informáticos.
Cuando un aparato no recibe la fuerza (voltaje) necesaria para funcionar, intenta compensarlo absorbiendo más corriente (amperaje). Este fenómeno desencadena una serie de problemas graves en el hogar:
- Daños irreversibles en electrodomésticos: Los motores de las neveras, lavadoras o bombas de calor se fuerzan al trabajar con menos voltaje, lo que provoca que se calienten en exceso y acaben quemándose.
- Riesgo de incendio: El aumento de corriente genera un calor excesivo en los cables y enchufes, lo que puede derretir los aislamientos y provocar fuego. Esta es una de las averías eléctricas más críticas.
- Apagones y parpadeos: La iluminación pierde intensidad de forma constante y los aparatos se reinician solos, generando una experiencia muy incómoda en casa.
Qué hacer para solucionarlo
Para solucionar la baja tensión de forma definitiva debes redistribuir el consumo de tus electrodomésticos, actualizar el cuadro eléctrico y el cableado de tu hogar, instalar reguladores de voltaje (SAI) o contactar con tu distribuidora si la caída de tensión proviene del exterior.
Actuar a tiempo evitará que tengas que sustituir equipos costosos. Sigue estos pasos prácticos para resolver el problema:
- Realiza una prueba de diagnóstico: Desconecta todos los aparatos de gran consumo. Si la tensión vuelve a la normalidad y las luces dejan de parpadear, el problema es una sobrecarga interna.
- Reparte las cargas: Evita enchufar dispositivos potentes en la misma regleta o en el mismo circuito de la casa.
- Instala estabilizadores (AVR o SAI): Para equipos muy sensibles (ordenadores, televisiones), un estabilizador de voltaje garantiza que reciban energía limpia y constante, protegiéndolos de las caídas.
- Actualiza tu instalación: Si tu casa tiene muchos años, contacta con un técnico certificado para que revise la sección de los cables y el estado de las protecciones del cuadro eléctrico.
- Reclama a la distribuidora: Si un electricista confirma que tu instalación está en perfectas condiciones, el problema viene de la calle. Debes poner una incidencia a la empresa distribuidora de tu zona para que revisen su transformador.