¿La domótica hará de nuestras casas lugares inteligentes?

La domótica es una de las ramas de la tecnología que más han avanzado a lo largo de la última década, con una explosión que ha alcanzado a prácticamente todos los usuarios del mundo ya que, gracias a unos costes cada vez más bajos, pueden convertir en inteligente cada rincón de una casa. Atrás quedaron los tiempos de mandos a distancia con cables y temporizadores poco eficientes. En la actualidad es posible controlar cada dispositivo conectado aunque nos encontramos a cientos de kilómetros de distancia. ¿Sabes por qué la domótica hará de nuestras casas unos lugares cada vez más inteligentes?

Cerraduras inteligentes para el hogar.
Cerradura inteligente para el hogar.

¿Qué es la domótica?

Cuando hablamos de hogares o edificios domotizados, lo estamos haciendo de instalaciones capaces de automatizar muchas de las tareas que de otra forma necesitarían de la presencia humana, y que afectan a servicios de gestión energética, bienestar, comunicaciones y seguridad, y que se gestionan a través de complejas instalaciones cableadas o inalámbricas conectadas a dispositivos móviles como son los smartphones.

Frigorífico conectado con nuestro smartphone.
Frigorífico conectado con nuestro smartphone.

Domótica es una palabra que viene de la unión de “domus” (“casa” en latín) y “autónomo” (“que se gobierna a sí mismo” en griego) y cuando la utilizamos es, precisamente, para referirnos a esas instalaciones capaces de activarse o desactivarse solas en función de una serie de criterios que podemos marcar nosotros, casi siempre a través de una aplicación diseñada específicamente.

Una breve historia

Durante el siglo XX se produjeron muchos momentos clave que llevaron a los hogares aparatos que nos ahorraban el tiempo de invertir en un trabajo, hasta ese momento, manual. Desde las neveras a las lavadoras, pasando por los frigoríficos y lavavajillas y, por supuesto, los hornos microondas o las aspiradoras. Pero eso no podemos considerarlo domótica ya que les faltaba ese punto de inteligencia propia.

Fue a mediados de la década de los años 70 cuando comenzaron a proliferar, en el ámbito empresarial, la idea de edificios automatizados, muy rudimentarios, gracias a sistemas que se podían activar a distancia con un control remoto. Pero fue a finales de los 80 y principios de los 90 cuando la domótica da otro paso importante, gracias a la llegada de los ordenadores personales. Su presencia, y las enormes y costosas instalaciones cableadas capaces de transportar información de datos y voz, son las que dieron lugar al embrión de lo que hoy conocemos como edificios inteligentes, capaces de climatizar por separado diferentes plantas, o poner en marcha medidas contra el fuego en caso de detectarse humo en algunos de los terminales.

Domótica en el hogar.
Domótica en el hogar.

El último gran avance ha llegado a lo largo de la última década, con el abaratamiento de todas las tecnologías inalámbricas, la revolución smartphone y la conectividad global a través de redes móviles que nos permiten estar permanentemente conectados con cualquier dispositivo de nuestro hogar, desde cualquier rincón del mundo: cámaras. timbres, climatizadores, aspiradores, etc.

Domótica y smartphones, un equipo ganador

Cualquier aparato de domótica está fabricado por una empresa que suele publicar, a su vez, aplicaciones específicas para manejarlas. Es el caso de las cámaras, timbres para la puerta, sensores de apertura de ventanas, aspiradores, electrodomésticos conectados, etc. Ahora bien, como viene siendo costumbre, tanto Apple como Google, que son los fabricantes de los sistemas operativos móviles más populares, ofrecen alternativas capaces de aglutinar en su interior cualquier aparato que necesitemos.

Ecosistema HomeKit de Apple.
Ecosistema HomeKit de Apple.

La ventaja de estas apps es que centralizan todos los dispositivos domóticos en un solo lugar, lo que facilita utilizarlos de forma coordinada a través de programas que podremos gestionar con mucha facilidad. Por ejemplo, crear una rutina específica al marcharnos de casa, de tal forma que cuando el smartphone detecta que nos hemos ido, cierra la cerradura inteligente de la puerta, apaga todas las luces de la casa, corta la corriente de ciertos enchufes y baja las persianas. De no existir las soluciones HomeKit de Apple o su equivalente de Google, tendríamos que ir aplicación por aplicación activando o desactivando cada uno de los dispositivos. Lo que nos ahorra mucho tiempo en la gestión. Además, en todos los casos, estas aplicaciones ofrecen avisos y notificaciones en tiempo real en la pantalla del móvil, que nos van a servir para conocer en tiempo real si ocurre algún problema.

Aplicaciones habituales de la domótica

Si quieres automatizar tareas de tu hogar, la lista de productos que tienes a tu disposición crece día a día. Por eso, os vamos a destacar solo algunas de las más importantes:

  • Calefacción y climatización: mantener la temperatura de la casa en invierno o verano es algo que podemos confiar a dispositivos cada vez más sofisticados, que actúan prácticamente por su cuenta
  • Seguridad, con alarmas y cámaras capaces de detectar movimientos e identificar intrusos y sospechosos
  • Apertura y cierre de puertas de forma remota, con llaves personalizadas para saber qué miembro de la familia entra o sale de casa
  • Prevención de accidentes, con sensores de detección de fuego y agua para evitar incendios o inundaciones
  • Apertura y cierre de ventanas a distancia, así como sistemas de persianas y testigos que nos indican si nos hemos dejado alguna abierta
  • Configuración de ambientes y zonas de la casa para encender o apagar las luces a distancia, aunque no nos encontremos en casa
  • Al igual que en el interior, es posible controlar las luces exteriores así como facilitar el trabajo de las cámaras para identificar potenciales amenazas
  • Electrodomésticos conectados, como lavavajillas, frigoríficos, televisiones, lavadoras, aspiradores inteligentes, etc., que podemos controlar para iniciar programas o apagarlos
  • Cuarto de baño domótico con lavabos y WWC inteligentes, que ahorran agua y son más eficientes en sus labores de limpieza ya que no necesitan accionarse manualmente
  • Porteros automáticos y timbres inteligentes que nos permiten ver y hablar con cualquier persona que llame a la puerta, aunque no estemos en casa
  • Los toldos exteriores también pueden automatizarse para que cuando el sol incida en el interior de la vivienda podamos protegernos
  • La domótica también permite crear ambientes musicales por habitaciones, que se activan a nuestro paso y pueden personalizarse dependiendo de quien llegue a cada estancia
  • Las mascotas también se pueden beneficiar de la domótica, con dispositivos que les dan de comer o que mantienen el contacto con el dueño aunque este se encuentre lejos, trabajando
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