Un alta de contrato eléctrico es el nombre que recibe toda gestión que implica un acuerdo entre usuario y comercializadora a la hora de suministrar un servicio, en este caso electricidad. Dentro de este contexto, dar de alta el suministro eléctrico engloba la contratación de una potencia eléctrica y su respectiva tarifa de luz. Para contratar una tarifa de luz a precio económico, la misma debe adaptarse tanto a los hábitos como necesidades de consumo eléctrico del cliente.

Las características de la tarifa eléctrica en función del consumidor abarcan desde los atributos de la vivienda, el número de personas que viven en la misma y los usos del suministro eléctrico que las personas llevarán a cabo en el espacio.

El plazo de alta del contrato es establecido por las diferentes distribuidoras eléctricas de un área y el período puede oscilar entre 5 y 7 días hábiles. A lo largo de esta franja temporal, el técnico de la distribuidora debe desplazarse a la vivienda e instalar el contador y precintar el conocido como Interruptor de Control de Potencia (o ICP).