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Aunque la mayoría de las veces pasan desapercibidos, son fundamentales a la hora de iluminar nuestros hogares. Puesto que sin ellos no podríamos colocar las bombillas ni siquiera encenderlas. A continuación, te contamos los tipos de casquillos que existen y cuál es su uso.
¿Qué tipos de casquillos de bombilla existen?
A la hora de elegir el tipo de iluminación en nuestras casas, además del tono de la luz o de la potencia, debemos tener en cuenta otros detalles. Por lo que conocer los componentes de las luminarias nos ayudará a la hora de mejorar no solo la eficiencia del consumo. Teniendo en cuenta la compatibilidad con nuestras lámparas, al mismo tiempo creamos un hogar más moderno y conectado.
Todos los tipos de casquillo de bombilla
Para los que aún no sepan lo que es un casquillo, es la pieza de la bombilla que encaja dentro del portalámpara, su función es la de conducir la corriente a la vez que hace las labores de soporte para la misma.
Aunque no lo parezca, existen una gran variedad de estos, clasificados internacionalmente con una serie de códigos en los que se incluyen números y letras con los que identificarlos. Para ello, las letras nos indican la forma de los mismos, mientras que la numeración nos da información acerca del diámetro.
Unos estándares creados para llevar un mayor control y organizar los modelos. De manera que la renovación tecnológica de los mismos se haga de una forma sencilla. En la que podamos optimizar el gasto de energía a partir de estos. Al mismo tiempo, es importante contar con una tarifa estable de luz, lo que nos permite no solo ahorrar, sino que no nos veremos sorprendidos por las facturas de la luz.
¿Cuáles son los casquillos de bombilla más comunes?
No todos los casquillos son iguales y su uso depende en parte de dónde nos encontramos. Por norma general, el casquillo más usado comúnmente en lo que respecta a entornos domésticos, es el tipo rosca Edisson, el cual lo reconocemos con las siglas E27 o comúnmente conocido como de rosca gorda o casquillo gordo. Además del E14, cuyo diámetro es inferior y el que llamamos coloquialmente de rosca fina, usado comúnmente en lámparas auxiliares.
También nos encontramos de forma frecuente los del tipo bayoneta o pines, con las siglas GU10 o GU5.3. Estos son habituales en focos del tipo empotrable ya sea para luces LED o halógenas. En lo que respecta a las luces LED, en su reciente incorporación al mercado de la iluminación, su uso ha supuesto un ahorro considerable en el gasto energético de los hogares. Por lo que no está de más analizar todos los detalles del consumo de una bombilla LED, en comparación con las bombillas tradicionales.
Además de las versiones tradicionales de los casquillos, también encontramos la versión moderna más avanzada de los mismos, sin dejar de ser universales. A la hora de dar el paso a la automatización y la personalización del ambiente, es importante reflexionar acerca de las luces inteligentes y el hogar conectado con una buena solución.
Equivalencia de casquillos halógenos a LED
Con la llegada de las tecnologías limpias, han quedado obsoletos los sistemas de filamento e incandescencia. Es por ello que las normativas se han adaptado a los nuevos tiempos, y exigen la eliminación de las bombillas halógenas de las estanterías de los comercios. Algo que se está llevando a cabo de forma progresiva.
Es por ello que existe una equivalencia para todos los modelos de casquillo que hemos usado hasta ahora, por lo que la transición puede llevarse a cabo sin ningún tipo de inconveniente. Sustituir las bombillas tradicionales con casquillo E27 o los halógenos GU10 por otro moderno no supone ningún problema de compatibilidad. Y no se hace necesario el cambio de lámpara, ni portalámparas que tengamos instaladas. Todo ello sin alterar la instalación eléctrica, obteniendo idéntica intensidad lumínica aunque con una gran ventaja, la reducción del consumo frente al sistema anterior.